Por segundo año seguido, el Betis arrancaba la Liga en el Camp Nou. Y por segundo año seguido, se fue derrotado de tierras catalanas. El año pasado se marchó con un set y este año se fue con un 2 – 0 que pudo ser otro set perfectamente si Leo Messi hubiese convertido en gol los tres palos que tuvo y si los azulgranas hubieran anotado alguna que otra ocasión más que tuvieron. La alineación de Setién ya invitaba a pensar mal. El once más o menos esperado por todos pero con un par de sorpresas como Tosca de lateral izquierdo y Narváez en el centro del campo junto con Guardado y con Camarasa. Y como suele pasar en estos casos, el experimento salió gaseosa. El Barça siempre manejó el tempo del partido mientras que los verdiblancos seguían con los mismos defectos de la pretemporada: nula salida del balón y escaso peligro a la hora de crear peligro. El gol no llegó hasta el minuto 36 cuando Tosca empujó hacia su propia portería un centro desde la banda derecha que iba hacia un Messi situando en fuera de juego. Pudo llegar de inmediato el gol del empate por medio de Sergio León, pero el delantero bético estuvo especialmente lento a la hora de encarar la portería de Ter Stegen, desembocada esa oportunidad del Betis en el 2 – 0 de Sergi Roberto en un nuevo error de la zaga andaluza. La segunda parte sirvió para poco. Los locales siguieron usando al Betis como antidepresivo y los visitantes seguían más preocupados en cuidar su defensa que en tirar hacia delante. Lo único positivo que se puede sacar de esos segundos 45 minutos son los debuts de Javi García y de Francis en Primera División. En cambio, Camarasa abandonó el campo lesionado. A Setién le falta mucho camino por recorrer todavía. Lo normal es perder en un campo como es el Camp Nou, pero tan normal no es irte de allí sin crear una mínima sensación de peligro de tres cuartos hacia delante, menos todavía frente a este Barça tan vulgar, tan alejado al caviar que nos tenía acostumbrados de épocas anteriores. Este Betis pide desesperadamente un delantero goleador de 15 goles por temporada que no se pongan nerviosos delante del portero rival y que Boudebouz se recupere a la de ya de sus molestias en la rodilla. Si eso no ocurre pronto, vaya año les espera a los de Heliópolis.  

Dejar respuesta