¡BASTA YA DE MANGONEOS AL SEVILLISMO!

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Castro y la necesidad de defender al sevillismo

El Sevilla FC está pasando por unas semanas muy convulsas y complicadas. Surcando en  plena cresta de la ola la temporada, con récord de puntos en la primera vuelta (42), octavos de Champions frente a la “Cenicienta” del bombo (Leicester City) y un juego que enamoraba a propios y extraños, el equipo de Jorge Sampaoli ha sido atacado desde numerosos flancos sin ningún tipo de defensa contundente. Hasta llegar a la mitad del mes de abril con una eliminación muy dolorosa en la máxima competición continental y la perdida total de la tercera plaza, sin ningun tipo de identidad de juego.

¿Qué ha pasado en estos 2 meses ante semejante debacle? Muchos lo pueden achacar al evidente bajón físico de jugar muchos minutos en una temporada muy intensa por la gran cantidad de partidos ganados en los últimos minutos, y el desgaste emocional que ello implica. Además, los rivales han estudiado las debilidades del sistema de juego rojiblanco y han conseguido meterle mano. En definitiva, deportivamente hablando no se podía mantener semejante ritmo de victorias de un equipo que no está ni entre los 20 clubes más ricos del continente.

Sin embargo, esta explicación es una media verdad. Curiosamente, desde que el Sevilla se ha enfrentado al Real Madrid en octavos de Copa del Rey, el equipo ha empezado a sufrir un acoso y derribo (fallos garrafales arbitrales aparte) por parte de los medios de la capital de España acerca del papel de Biris Norte en el Ramón Sanchez Pizjuan. Basta que el rencor Sergio Ramos hacia este sector del sevillismo encienda la mecha para atacar a la afición e intentar desestabilizar al equipo. Nuevas versiones acerca del polémico traspaso, acusaciones de ser unos violentos (obviando la evidente provocación del camero en un momento innecesario), juicio público a la afición (la buena vs la mala), amenazas de cierre…etc.

Hasta que Biris Norte dijo basta y se plantó. Pepe Castro, en una de sus peores decisiones como presidente de la entidad, decidió prohibir la entrada de su simbología con la escusa de que Antiviolencia catalogó al grupo ultra como violentos. Es cierto que Biris Norte necesita una purga urgente sobre sus sectores más exaltados, pero la generalización es un graso error. Y el equipo lo pagó. El Pizjuán dejó de ser una caldera y las pipas se esuchaban más que los cánticos. El Sevilla perdió su fortín y se alejó definitivamente por la lucha de la Liga y de un resultado holgado para la vuelta de Leicester.

El Sevilla perdió fuelle y encandenó un mes sin ganar. En plena fase decisiva de la temporada, se empató frente a rivales de bajo nivel como Leganés, Sporting o Alavés, y derrotas dolorosisimas frente a Atlético de Madrid, Leicester o Barcelona. Y todo entre una afición dividida, un director deportivo que ha dicho adiós definitivamente y jugadores que no ya no se sienten identificados con el proyecto. Un desastre en toda regla en la temporada más ilusionante de la historia del sevillismo desde el “triplete sevillista” de 2007.

Y justo cuando Castro empezó a encauzar la marcha de Monchi y la vuelta de los símbolos de Biris Norte al estadio, Sampaoli se unió a la fiesta del despropósitos. La AFA, en su línea de arrasar absolutamente con todo lo que se pone por delante, aunque con ello arruine sus cuentas y el prestigio deportivo y humano de la albiceleste, ha vuelto a la carga para llevarse al entrenador de Casilda. Se fueron todos y parió la abuela.

Sampaoli, que lleva toda su vida soñando entrenar a la selección de su país y con aliciente del mejor jugador del mundo, ya no puede volver a decirle que no. Y la AFA quiere aprovechar ese ataque tan sentimental de un técnico que ya ha dado muestras a lo largo de su carrera de no saber dominar este tipo de situaciones, y está llevando este asunto peor imposible. Dice que no se va a reunir con nadie, pero los medios argentinos han retransmitido la reunión de su abogado con Tapias (presidente de la AFA) en Barcelona casi en directo. Es una falta de respeto al sevillismo que lo ha acogido con los brazos abiertos en toda regla.

¿Y qué va a hacer Castro? Se habla incluso de despedir fulminantemente al de Casilda, un hecho sin precedentes en el club, y más con las 6 finales quedan por jugar. Este hecho no ocurrirá, pero la inestabilidad generada ya es un hecho. Y ya se habla de los posibles candidatos para suceder a Sampaoli: Setién, Berizzo y Valverde. Se avecina un verano calentito en Sevilla…

Esto no puede continuar más. El sevilla se ha convertido en una especie de mercadillo donde se compra y se vende todo, y la directiva lo permite. El Sevilla tiene una gran estructura de medios de comunicación a su alcance, y parece que ni existen ante este tipo de hechos. Si Castro no muestra su autoridad y si no da un puñetazo encima de la mesa, el Sevilla caerá tarde o temprano. Da igual si tiene el presupuesto más alto de su historia si es incapaz de atar en corto a sus mejores futbolistas, su entrenador se ríe de ellos y reciben sanciones de cierre del estadio por unos insultos que se escuchan día sí y día también en los restantes estadios de Primera División. El club necesita un cuerpo técnico y una plantilla comprometida con los objetivos del club, nada más. Profesionalidad ante todo.

Urge un presidente con agallas, un líder que levante la voz y defienda al sevillismo, porque lo que ha costado 17 años conseguir, se puede esfumar en tan solo unas semanas. Gigantes con mejores pies que el Sevilla han caido. Pepe Castro tiene la última palabra.

 

 

 

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