Cuando allá por el mes de Julio el “toto” firmaba por el Sevilla FC pocos éramos los que pensábamos que este no se sentaría en el banquillo de los hispalenses al comienzo del 2018. A decir la verdad, casi desde el comienzo las sensaciones dejadas por el argentino han gustado más bien poco, muchas rotaciones en los primeros partidos sin un once más o menos definido y un equipo plano, sin garra y con poco fútbol. Tras las derrotas lamentables en San Mamés, Moscú y Mestalla el equipo parece que se levantó y encadeno seis partidos sin perder, ahora sí con un once más definido, aunque sin un estilo de juego y ganando por la calidad individual de sus jugadores. Pese a que el equipo ganaba y los números mantenían al equipo en la pelea por todo, incluso hubo una jornada que en puntos superaba al equipo de Sampaoli de la temporada pasada, el run run en la grada iba a más y ya con la clasificación para octavos de la Champions en el bolsillo, el equipo en este mes de Diciembre se le ha caído por completo. Dos empates antes equipos inferiores como Maribor y Levante y dos derrotas de nuevo con muy malas sensaciones, más bien pésimas diría yo, en el Bernabeu y Anoeta, han propiciado que el consejo reunido en el día de hoy hayan decidido prescindir del entrenador, tras previo acuerdo. En los próximos días se anunciará la contratación del nuevo entrenador que todo parece indicar saldrá de la terna, Luis Enrique, Juande Ramos, Javi Gracia, Pellegrini o Joaquín Caparros. Sorprendería que el elegido fuese otro.