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Empate en Mendizorrotza entre el Deportivo Alavés y Sevilla F.C. en un partido que se han repartido las dos partes entre los dos equipos. Una primera parte controlada por el equipo dirigido por Jorge Sampaoli, donde llegó el primer gol de los visitantes a los pies de Ben Yedder a pase de Pablo Sarabia. Y la segunda con un Sevilla sumiso que se dejó remontar sin oposición, algo a lo que está acostumbrando a la afición nerviolense en las últimas semanas pero esta vez sin recompensa.

Visto lo visto, el Sevilla F.C. se puede dar con un canto en los dientes. Hay que decir a su favor que el equipo que entrena Jorge Sampaoli no tuvo problema para crear ocasiones en la primera parte, algunas muy claras pero con poca definición. Sólo un disparo a portería en todo el encuentro y es que hoy aunque en la alineación estaban todos aquellos que se echaron en falta en la anterior jornada frente al Athletic Club, uno de los baluartes de este equipo y fundamental en el juego ofensivo y de creación como es Samir Nasri no se encontraba si quiera convocado por sanción al acumular su quinta tarjeta en el último partido. Un Samir Nasri que ha recuperado la sonrisa en este club y lo demuestra en el campo, pero hoy el que ha sonreído ha sido el aficionado del Deportivo Alavés.

De todos modos y aún habiendo tirado a puerta una sola vez, el Sevilla hizo méritos en la primera parte con un juego de distribución por toda la zona de ataque tanto por las bandas como por el centro del campo gracias a un N’Zonzi con libertad para ello. Libertad que le aportaba un centro del campo pocas veces visto en este Sevilla, rocoso que juntaba a un doble pivote con Iborra y Kranevitter. Aunque una posición la de Iborra que se intercambiaba con el propio N’Zonzi e incluso este en alguna ocasión tuvo que retrasar su posición junto a los centrales para sacar el balón desde atrás, algo que hizo a la perfección gracias a la poca presión que ejercía el rival en terreno sevillista. Gracias a ello y a una contra bien comandada por Pablo Sarabia y resuelta como el 10 que se le presupone a Ben Yedder que ya lleva 9 tantos en su primera temporada en la liga, un jugador que comenzó la temporada en el banquillo y ha terminado por mandar al casi ostracismo a Vietto.

El Deportivo Alavés no podía dejar esa imagen ante su afición. Sacó las palabras “casta y coraje” propios del sello y del himno sevillista y los hizo propios. Un confiado Sevilla fue arrollado por la calidad técnica del equipo de Vitoria que más que poder, no quiso hacer nada y esperó el milagro. Ese milagro que tanto le ha salvado en las últimas jornadas e incluso se podría decir en algunos partidos de la temporada, pero que hoy no hizo acto de presencia ningún santo. Lo que realmente alteró el sino del partido fue algo que ha caracterizado a este Sevilla y son los cambios. La entrada al campo de Katai (sancionado con doble amarilla en el último partido frente al granada por doble amonestación pero competición le retiró una de las tarjetas) y Romero fue fundamental ya que este último puso un centro espectacular entre dos jugadores del Sevilla y entre esto y una mala comunicación de Rico y Nico propició el gol del Serbio, justamente después de que el Sevilla sacrificara un atacante como Vitolo para sacar a un defensa como Mariano y cambiar el esquema de juego con tres centrales. Casualidad o no, más defensa no te aporta más control del juego ofensivo rival. La concentración y la buena comunicación entre los jugadores, sí.

De todos modos no quedó ahí el partido. El Alavés ya hemos dicho que echó “casta y coraje” y no se conformaba con un simple empate y lo intentó hasta en 18 ocasiones 4 de ellas iban a puerta y si no fuese por un descomunal Sergio Rico y un salvador Lenglet probablemente estaríamos hablando de un ridículo por parte del equipo andaluz. El Deportivo Alavés un equipo que se encuentra onceavo en la clasificación con 34 puntos ya casi mirando a los puestos de Europa más que a la salvación, clasificado para la final de la Copa del Rey frente al F.C. Barcelona, que está recién ascendido,… está cuajando una temporada para enmarcar y el Sevilla lo ha subestimado y sí ha caído en la trampa y se ha confiado contra un equipo que en presupuesto ganará por goleada, pero en el campo le ha dado una lección que en el fútbol cae hasta el más poderoso año tras año y es que el pez chico puede ser el más peligroso.

Ni más, ni menos, 16 años lleva el Sevilla sin ganar en este campo. Se han enfrentado en 14 ocasiones y sólo ha sacado una victoria en Mendizorrotza, o podría llamarla “Maldiziorrotza” porque una temporada más sigue siendo un campo maldito para este club. Sólo un punto, eso dirán los jugadores del Deportivo Alavés, aunque los sevillistas estarán resoplando de alivio porque algo han sacado además de unas conclusiones y es que este Sevilla necesita aportar más para luchar por la liga y no puede depender solo de la casta, el coraje y rematar los partidos en los últimos minutos. En conclusión, rematas o te rematan.

– ALAVÉS: Pacheco, Femenía, Laguardia, Feddal, Theo Hernandez, Llorente, Manu García, Toquero, ( Romero, 64’ ) Camarasa ( Krsticic, 89’ ), Ibai ( Katai, 64’ ), Deyverson.


– SEVILLA: Rico, Mercado ( Correa 82’ ), Pareja, Lenglet, Escudero, N’Zonzi, Kranevitter, Vitolo ( Mariano 73’ ), Iborra, Sarabia, Ben Yedder ( Jovetic, 85’ ).

– GOLES: Ben Yedder 23’, 0-1; Katai 75’, 1-1.

– AMONESTADOS POR TRUJILLO SUÁREZ: Toquero, y Theo Hernández por parte del Deportivo Alavés y a Lenglet, Kranevitter, Iborra, Vitolo y Mariano por parte del Sevilla F.C.

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