En Navidad “podemos y debemos cuidar nuestra salud“, aunque culturalmente sea un sinónimo de “excesos”, empieza apuntalando la experta. “Hay excesos en todo, tanto en compras como en comidas, y eso puede terminar perjudicando nuestros bolsillos pero sobre todo nuestra salud. Parece que en estas fechas no tenemos límite y todo vale”, remarca. Es tradicional que en las mesas, durante esta época del año, encontremos alimentos ricos en grasas y azucares. A esto se añade que son cenas muy copiosas y no solemos controlar. Culturalmente pensamos mejor que sobre a que falte y eso “puede suponer un riesgo para las personas que tienen dificultades de salud como: sobrepeso, obesidad, diabetes; o que tiene algún riesgo cardiovascular como: hipertensión o hiperlipidemias” Conviene recordar que más de la mitad de la población española tiene sobrepeso y hay un gran porcentaje de personas con hipertensión o diabetes. “Las comidas copiosas y sin control pueden pasarnos factura. Además la acidez o la indigestión, los niveles de azúcar, el colesterol y la tensión arterial nos pueden jugar una mala pasada, sin olvidar el efecto en el peso. Los excesos se inician en la cesta de la compra”, detalla Anabel Aragón.

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