Imagen de Estadio Deportivo
El caso de Roman Zozulia se podría haber evitado si la dirección deportiva del Real Betis, incluido el señor Miguel Torrecilla, se hubiera puesto manos a la obra a principios de Enero. El internacional ucraniano se incorporó a las filas de un Real Betis que en ese momento estaba dirigido por Gustavo Poyet. Llegaba procedente del Dnipro con el que disputó 122 partidos oficiales anotando así 31 goles. Aterrizaba en Sevilla «muy ilusionado con el proyecto y con ganas de jugar en La Liga», según reconocía en sala de prensa. Esa ilusión y esas ganas no sirvieron para convencer ni a Poyet, ni a Víctor, -este segundo no contó con él ni para la Copa del Rey-, sumado a la inadaptación del propio jugador tanto a la lengua española, como al nivel de la liga. Esto condicionó la búsqueda de una salida urgente en los últimos días de mercado, para que tuviese más minutos. El jugador habría disputado unos escasos 150 minutos en todo lo que llevamos de campaña. El último día de mercado se cerró su incorporación al Rayo Vallecano en calidad de cedido hasta final de temporada. A su llegada a la ciudad deportiva del equipo madrileño fue increpado por varios ultras radicales -antes de que se formalizara el fichaje fue rechazado por las redes sociales de los ultras del Rayo- y el jugador, lejos de pasar inadvertido y hacer caso omiso a los insultos, se encaró con ellos. Roman Zozulia ya habría expresado en una carta en la que desmentía su posible vinculación con grupos neonazis, carta que no sirvió para calmar los humos del grupo radical. El club rápidamente se reunió con el jugador y su agente, que tras ello se puso en contacto con el Real Betis y se tomó la decisión de que volviese a Sevilla por su seguridad. A día de hoy, se ha confirmado que el jugador se va entrenar con el Real Betis hasta que se resuelva esta situación. Por otra parte, Tebas plantea querellarse por la limitación de los derechos de Zozulia, mientras que la AFE trabaja para garantizar los derechos del delantero. ¿Se pudo haber evitado esta situación? Sí. ¿Se podría evitar que un grupo ultra mande en un club de la liga de fútbol profesional? También.

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