La estancia de Jorge Sampaoli en el Sevilla cada vez me recuerda más a la de Marcelo Bielsa en el Athletic Club de Bilbao durante la temporada 2012/2013. Ambos técnicos comparten cosas en común: ambos son argentinos, amantes del fútbol de ataque y con un carácter más que peculiar.

Bielsa llegó a Vizcaya generando una expectación increíble, que el propio club bilbaíno cumplió: jugaban como los ángeles, iban como un tiro y tanto en la Copa del Rey como en la exenta Copa de la UEFA alcanzaron la final, que perdieron contra Barça y Atlético de Madrid respectivamente. La huella de Bielsa se notó desde el primer momento, y dejaron partidos para la historia como el de Old Trafford o la semifinal europea contra el Sporting de Portugal.

Pero como le ocurre al conjunto de Nervión, los vascos llegaron a final de temporada exhaustos, motivo que les hizo perder las dos finales. El ‘Loco’ Bielsa a pesar de tener una plantilla larga para las tres competiciones, apostaba únicamente por un núcleo de 14 ó 15 jugadores. Para más inri, Bielsa decidió a final de temporada irse.

El Sevilla Fútbol Club empezó la temporada con unas miras tan altas que hasta algunos lo considerábamos como un firme aspirante para ganar la Liga. En el Ramón Sánchez Pizjuán eran intratables, mientras que fuera de casa les costó arrancar, pero una vez que arrancaron, cogieron velocidad de crucero. En Champions los de Nervión pasaron la fase de grupo y en el torno del k. o. vendieron cara su derrota a pesar de perder contra el Real Madrid en la ida por 3 – 0. Nasri lo bordaba, Vítolo se ponía la capa de Superman y Sergio Rico confirmaba su ilusionante futuro.

A pesar de su larga plantilla, el núcleo de la plantilla estaba formado por hasta una quincena de jugadores, ya que muchos otros estaban lejos del nivel que exigía una entidad como la de Nervión: Ganso, Trémoulinas, Kranevitter, Carriço o incluso Vietto obligaron a Monchi a hacer algo poco habitual en él: fichar en Invierno. Con tal panorama, el bajón físico se veía venir, pero nadie se esperaba que con las consecuencias que ha tenido.

Un bajón que se fue confirmando entre finales de febrero e inicios de marzo hacían que el Sevilla poco a poco fuese perdiendo de vista a Madrid y Barça mientras el Atleti y la Real Sociedad venían por el retrovisor amenazando con adelantarles. Un bajón que les hizo perder su ‘final’ europea en Inglaterra con un Nzonzi fundido y las sombras del Nasri cabizbajo que vimos en Inglaterra.

No son pocas las similitudes como han podido comprobar entre Bielsa y Sampaoli. Quizás quede una por resolver. ¿Durará el entrenador sevillista una temporada como su homólogo o continuará por lo menos una temporada más a orillas del Guadalquivir? Parece que con la eliminación europea de los sevillistas el interés desde Cataluña se ha perdido, pero aún quedan muchos capítulos que escribir sobre este asunto.

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