La Hermandad del Gran Poder de Sevilla anunció oficialmente la noche del 2 de mayo de 2026 el fallecimiento de D.ª Ignacia Bethencourt Carvajal, quien hasta ese día ocupaba el número uno en la nómina de hermanos de la cofradía. Era una de las figuras más destacadas y respetadas del Gran Poder, con décadas de vinculación ininterrumpida. Su muerte, comunicada con “profundo pesar y tristeza”, marca un día de hondo luto para la corporación sevillana. Sus restos mortales reciben honores en la Sala 18 del Tanatorio de la SE-30 de Sevilla.
La Hermandad transmitió el pésame en sus canales oficiales, recordando la entrega ejemplar de Bethencourt a la cofradía. En el comunicado institucional se señala que fue “marcada por décadas de devoción al Señor del Gran Poder” y que constituye un ejemplo de entrega con la Hermandad. La condición de hermana número uno simboliza su antigüedad y fidelidad a la corporación: entró en la cofradía en su juventud y con el tiempo llegó a encabezar la lista de hermanos más veteranos. Con este cargo especial, su pérdida “cobra un significado de especial impacto”, en palabras de los medios locales.
Ignacia Bethencourt vivió numerosos hitos de la Hermandad. Según el obituario oficial, participó en la Misión de 1965 y en la construcción de la Basílica (inaugurada en 1964), así como en la Misión de 2021 y el Congreso de Hermandades celebrado en 2024. Fue testigo presencial de estos y otros actos históricos, junto a su hermana D.ª María Antonia Bethencourt (†2022), otra conocida cofrade de la cofradía. Ambos ejemplos familiares subrayan la tradición cofrade de la saga Bethencourt. (Los informes disponibles no especifican la edad exacta de Ignacia Bethencourt ni otros datos personales como su profesión o su fecha de nacimiento, solo la trayectoria ligada al Gran Poder.)
La devoción de la difunta fue central en su vida. La Hermandad pidió consuelo a las imágenes titulares: “rogamos a Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y a María Santísima del Mayor Dolor y Traspaso, a quienes tanta devoción profesó, que la acojan en la gloria eterna”, reza la nota corporativa. Asimismo, se ruega que “brille para ella la luz perpetua” como se acostumbra en la liturgia cofrade de duelo. En redes sociales y medios locales ha predominado el tono respetuoso y de recogimiento, subrayando el legado religioso y social de Bethencourt.
Desde primeras horas se multiplicaron los mensajes de pésame entre hermanos y devotos. La corporación encabezó los homenajes oficiales y varias cofradías vecinas manifestaron su pesar por la pérdida de una figura histórica en la Semana Santa sevillana. No se ha difundido aún la fecha exacta de sus honras fúnebres, pero es probable que la Hermandad celebre próximamente una misa de réquiem en su memoria, según costumbre.
El fallecimiento de Ignacia Bethencourt cierra un capítulo de la historia del Gran Poder. La cofradía despide a su hermana mayor (en sentido cofrade) con respeto y gratitud por su «entrega y compromiso con su querida Hermandad del Gran Poder». En palabras del comunicado oficial, “descansa en paz” tras una vida de fe y servicio, arropada por su familia cofrade. Su ejemplo permanecerá en la memoria de la Semana Santa sevillana.
