La Hermandad de la Esperanza de Triana ha culminado uno de los proyectos patrimoniales más importantes de los últimos años en la Capilla de los Marineros, con la reapertura de la nave dedicada al Santísimo Cristo de las Tres Caídas tras una profunda intervención artística y arquitectónica.

El espacio, situado en el histórico templo de la calle Pureza, vuelve a abrirse al culto después de varios meses de trabajos que han transformado tanto la estética como la funcionalidad de la capilla, uno de los enclaves devocionales más emblemáticos de la Semana Santa de Sevilla.

Una reforma integral para renovar la nave del Cristo

Las obras han permitido renovar la nave donde recibe culto el Cristo de las Tres Caídas, titular cristífero de la corporación trianera de la Madrugada. El proyecto ha incluido actuaciones patrimoniales relevantes como el dorado del retablo, mejoras en el camarín de la imagen y una reorganización del espacio litúrgico.

La intervención forma parte de un plan iniciado en 2023 para dotar a la capilla de una nueva disposición interior y mejorar la accesibilidad del templo, manteniendo al mismo tiempo el carácter histórico del recinto.

Entre los trabajos realizados destacan:

  • Dorado del retablo del Cristo de las Tres Caídas, con policromías y estofados en las imágenes que componen el conjunto ornamental.

  • Reforma del camarín, con mejoras de seguridad y visibilidad para los fieles.

  • Nueva ornamentación en la nave sacramental, adaptando el espacio a la actual configuración del templo.

  • Reordenación de dependencias internas, incluyendo la sacristía y nuevos accesos a los camarines.

El proyecto ha sido dirigido artísticamente por Francisco Javier Sánchez de los Reyes y José Ignacio Sánchez Rico, con dirección técnica de los arquitectos Aurelio Gómez de Terreros y Rafael Galiano Rodríguez.

Un regreso esperado por los devotos

La reapertura de la nave supone también el retorno definitivo del Cristo de las Tres Caídas a su espacio habitual dentro de la capilla, después de los distintos traslados realizados durante el tiempo que duraron las obras.

Durante este periodo, la imagen fue trasladada temporalmente a la Parroquia de Santa Ana, desde donde regresó posteriormente a la capilla en un traslado acompañado por numerosos fieles del barrio de Triana.

Con la finalización de los trabajos, el templo recupera su configuración habitual y vuelve a ofrecer una estampa completa de uno de los santuarios cofrades más visitados de la ciudad.

Un templo clave de la devoción trianera

La Capilla de los Marineros es la sede histórica de la hermandad y uno de los lugares de mayor devoción de Sevilla. Cada año miles de fieles visitan el templo para venerar tanto al Cristo de las Tres Caídas como a Nuestra Señora de la Esperanza de Triana, protagonistas de la Madrugada del Viernes Santo.

La corporación continúa además impulsando iniciativas para reforzar el valor espiritual y patrimonial del templo, incluso con la intención de que en el futuro pueda alcanzar la consideración de santuario dentro de la Archidiócesis de Sevilla.

Con esta reapertura, la hermandad cierra una etapa de reformas y devuelve a la Capilla de los Marineros una de sus imágenes más reconocibles: el Cristo de las Tres Caídas presidiendo de nuevo su nave restaurada.

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