La Semana Santa de Sevilla vive horas de incertidumbre. Lo que parecía un rumor de taberna o un globo sonda lanzado en tertulias, ha cobrado oficialidad en las últimas horas. Según ha trascendido, el Consejo General de Hermandades y Cofradías de Sevilla ha trasladado una petición formal a la Hermandad del Gran Poder para que modifique su posición en la nómina de la próxima Madrugá de 2026.

Esta solicitud, que ya se califica como histórica, busca deshacer el nudo gordiano que asfixia a la jornada más intensa de la ciudad, pero toca una fibra sensible: la tradición inmutable de la cofradía de San Lorenzo.

Un sacrificio en pos de la seguridad

La propuesta del Consejo no es un capricho, sino una respuesta a los problemas de seguridad y logística que se han cronificado en los últimos años. Los cruces entre cofradías, los retrasos acumulados en la Carrera Oficial y la saturación de público en puntos clave han obligado al organismo de San Gregorio a buscar soluciones drásticas.

La petición insta al Gran Poder a ceder su puesto actual para facilitar un flujo más orgánico de los cortejos procesionales. El objetivo es evitar el temido “parón” y garantizar que hermandades como La Macarena o la Esperanza de Triana puedan discurrir sin los solapamientos que han generado tensiones en décadas pasadas.

“No se trata de restar protagonismo al Señor, sino de garantizar que la Madrugá siga siendo viable para todos”, deslizan fuentes cercanas al Consejo.

La encrucijada de San Lorenzo

Para la Hermandad del Gran Poder, esta petición supone un dilema de proporciones bíblicas. La cofradía, conocida por su rigor, su silencio y su obediencia litúrgica, se ve ahora en la tesitura de alterar una tradición centenaria.

Cambiar su horario o su orden de paso no es solo una cuestión de logística; afecta a la estación de penitencia de miles de hermanos y a la devoción de una ciudad que tiene interiorizado el momento exacto en el que el “Señor de Sevilla” pisa la Plaza de la Campana.

¿Qué opciones hay sobre la mesa?

Aunque el hermetismo es máximo, los analistas cofrades barajan varios escenarios que podrían definir la Semana Santa 2026:

  • Adelanto horario: Entrar mucho antes en Carrera Oficial, abriendo la jornada.

  • Retraso de posición: Ceder puestos para evitar el cruce con la Macarena, procesionando en horas de más luz.

  • Cambio de itinerario: Una modificación radical del recorrido de vuelta para evitar las zonas de conflicto.

Reacciones en el mundo cofrade

La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el universo cofrade. Las redes sociales arden bajo hashtags relacionados con la Madrugá y el Gran Poder. Mientras algunos sectores aplauden la valentía del Consejo por intentar solucionar el problema de raíz, los más puristas consideran que tocar al Gran Poder es desvirtuar la esencia misma de la noche más hermosa de Sevilla.

La pelota está ahora en el tejado de la Junta de Gobierno de San Lorenzo. Su decisión no solo marcará la próxima Semana Santa, sino que sentará un precedente sobre hasta dónde puede ceder la tradición ante la organización moderna de la fiesta.

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