Llevar una mantilla española requiere cierta técnica y habilidad, pero con práctica y paciencia se puede lograr un aspecto elegante y tradicional, puedes saber más sobre sus orígenes aquí. A continuación, te traemos algunos consejos generales sobre cómo llevar una mantilla española:

Colocación: La mantilla se coloca sobre la cabeza y los hombros, y se sujeta con unos broches especiales llamados “peinetas”. Para asegurarla bien, se recomienda hacer una especie de moño con el pelo en la parte de atrás de la cabeza, antes de colocar las peinetas.

  1. Ajuste: Asegúrate de que la mantilla quede bien ajustada a la cabeza y no se caiga hacia adelante. Es importante que la mantilla no cubra el rostro, ya que este debe quedar visible.
  2. Combinación de colores: Si estás usando una mantilla de color, asegúrate de que combine bien con tu vestido. Las mantillas negras son más fáciles de combinar y son las más utilizadas en ceremonias religiosas y funerales. En semana santa es obligatorio llevarla de color negro a partir del jueves santo.
  3. Longitud: La longitud de la mantilla varía según la ocasión y el gusto personal. Las mantillas largas se utilizan en eventos formales, como bodas y procesiones religiosas, mientras que las más cortas son más adecuadas para eventos informales.
  4. Peinado: El peinado también es importante al llevar una mantilla. La mayoría de las mujeres llevan el cabello recogido en un moño o un chignon para que la mantilla quede bien sujeta.

En resumen, para llevar una mantilla española con éxito, es importante asegurarse de que quede bien ajustada y sujeta, que combine bien con el vestido, y que se acompañe de un peinado adecuado. Con estos consejos en mente, estarás lista para lucir una mantilla española con elegancia y estilo.

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