La Policía Nacional ha controlado en San Pablo a viajeros de dos vuelos procedentes de Bolonia y Florencia. España recupera temporalmente los controles fronterizos con Italia en plena tensión entre ambos países tras la crisis migratoria de Ceuta.
El Aeropuerto de Sevilla ya aplica los nuevos controles fronterizos establecidos por España para determinados pasajeros procedentes de Italia. Durante la primera jornada del dispositivo, la Policía Nacional revisó en San Pablo a 11 viajeros de dos vuelos llegados desde Bolonia y Florencia, dentro de una medida que se extenderá durante las próximas semanas.
Cuatro funcionarios participaron en las comprobaciones realizadas en Sevilla. Los controles no afectan de forma generalizada a todos los pasajeros que llegan desde territorio italiano, sino que se llevan a cabo de manera selectiva y atendiendo a criterios de riesgo. Los viajeros con nacionalidad de países de la Unión Europea quedan fuera de estas inspecciones extraordinarias.
La medida supone la recuperación temporal de controles en conexiones que habitualmente se realizan bajo las reglas de libre circulación del espacio Schengen.
199 pasajeros controlados en toda España
La primera jornada de aplicación dejó 199 ciudadanos de terceros países controlados en doce vuelos procedentes de Italia en distintos aeropuertos españoles. Madrid-Barajas registró el mayor número de comprobaciones, con 83 personas revisadas en un vuelo llegado desde Roma.
Barcelona, Sevilla, Bilbao y Valencia también formaron parte del dispositivo inicial, al que se incorporan otros aeropuertos españoles con conexiones procedentes del país transalpino.
En el caso concreto de Sevilla, los once controles realizados representan una parte reducida del total nacional, pero convierten al aeropuerto de San Pablo en uno de los puntos incluidos desde el inicio en el nuevo operativo fronterizo.
Las inspecciones tienen carácter aleatorio y buscan reducir al mínimo las alteraciones en el tránsito habitual de pasajeros. La Policía puede comprobar la documentación de los viajeros seleccionados sin establecer un control sistemático sobre la totalidad de los ocupantes de cada vuelo.
Los controles estarán vigentes hasta el 7 de septiembre
La decisión ha quedado recogida oficialmente en la Orden INT/846/2026, de 7 de agosto, publicada este domingo en el Boletín Oficial del Estado.
El Ministerio del Interior establece el restablecimiento temporal de los controles en las fronteras interiores aéreas y marítimas españolas para vuelos y conexiones de pasajeros procedentes de Italia. La medida comenzó a aplicarse a las 00:00 horas del 8 de agosto y estará vigente, en principio, hasta las 24:00 horas del 7 de septiembre de 2026.
Interior contempla, no obstante, la posibilidad de retirarla antes de esa fecha si desaparecen las circunstancias que han motivado su puesta en marcha. La situación será sometida a una evaluación permanente durante este periodo.
La tensión con Italia llega a los aeropuertos
Los controles españoles se producen después de que Italia restableciera previamente las inspecciones sobre viajeros llegados desde España tras la reciente crisis migratoria registrada en Ceuta. El Gobierno italiano decidió mantener su medida pese a las peticiones españolas para que fuera retirada.
España ha respondido ahora recuperando sus propios controles sobre las conexiones procedentes de Italia, aunque la justificación formal recogida por Interior apunta a la presión migratoria existente en la ruta del Mediterráneo central y al riesgo de movimientos secundarios de inmigración irregular hacia otros países del espacio Schengen.
La decisión abre así un nuevo capítulo en las relaciones entre Madrid y Roma y traslada las consecuencias de las diferencias entre ambos gobiernos a los aeropuertos españoles en pleno mes de agosto.
El ministro italiano de Exteriores, Antonio Tajani, ha criticado este domingo la respuesta española, mientras el Gobierno de Pedro Sánchez defiende la legalidad y proporcionalidad de los controles.
En Sevilla, por el momento, el primer día de aplicación se ha saldado con esos 11 viajeros controlados en dos vuelos procedentes de Italia, sin que el dispositivo haya supuesto un control generalizado sobre todos los pasajeros.
