El Real Betis ya es equipo de Champions. El conjunto verdiblanco firmó una noche histórica en La Cartuja al imponerse por 2-1 al Elche y certificar matemáticamente su clasificación para la próxima edición de la Liga de Campeones. Una cita esperada durante más de dos décadas por una afición que volvió a convertir el estadio en una fiesta bética de principio a fin.
El equipo de Manuel Pellegrini sabía que tenía en sus manos una oportunidad de oro. Y no tardó en golpear. A los ocho minutos, Cucho Hernández adelantó al Betis con un tanto que hizo estallar a La Cartuja y que parecía encarrilar una noche grande. El Betis salió decidido, con hambre y con la sensación de estar ante uno de esos partidos que quedan grabados en la memoria colectiva del club.
Pero el Elche no llegó a Sevilla como invitado de piedra. El conjunto ilicitano, metido de lleno en la pelea por la permanencia, respondió antes del descanso y logró igualar el encuentro con un tanto de Héctor Fort, en una acción en la que el balón terminó desviándose tras tocar en Junior Firpo. El empate enfrió por momentos el ambiente y obligó al Betis a volver a empezar en una segunda parte cargada de tensión.
El encuentro cambió tras la expulsión de Léo Petrót en el minuto 49. El Betis pasó a jugar con superioridad numérica y comenzó a empujar con más claridad sobre la portería del Elche. Aun así, el partido no fue cómodo. Los visitantes resistieron, apretaron y mantuvieron vivo el suspense en una noche en la que cada jugada parecía pesar el doble.
La aparición decisiva llegó en el minuto 67. Pablo Fornals recogió el balón en la frontal y firmó un golazo para devolver la ventaja al Betis. Un disparo con alma de Champions. Un tanto que desató la locura en la grada y que terminó siendo el gol del regreso bético a la máxima competición continental.
El tramo final fue de sufrimiento, como mandan las grandes noches. El Elche no se rindió pese a jugar con uno menos y buscó el empate hasta el último suspiro. El Betis, por su parte, tuvo opciones para sentenciar, pero acabó defendiendo un resultado que vale mucho más que tres puntos.
Con esta victoria, y unido a la derrota del Celta ante el Levante, el Betis asegura la quinta plaza y sella su clasificación para la Champions League tres jornadas antes del final de LaLiga. Un premio enorme para un proyecto que vuelve a colocar al club verdiblanco entre los grandes escenarios del fútbol europeo.
Veintiún años después, el Betis regresa a la Champions. Lo hace con Pellegrini al mando, con una afición entregada y con una noche inolvidable en La Cartuja. Sevilla vuelve a tener al Betis en la élite europea. Y el beticismo ya puede decirlo alto: vuelve la música de la Champions.
