El Sevilla FC firmó una victoria de las que pueden cambiar una temporada. El conjunto de Luis García Plaza derrotó 2-1 al RCD Espanyol en el Ramón Sánchez-Pizjuán, después de verse por detrás en el marcador y de vivir durante muchos minutos con el miedo metido en el cuerpo. Pero Nervión volvió a empujar, la cantera apareció en el momento justo y Akor Adams terminó certificando una remontada de enorme valor en la pelea por la permanencia.
El partido arrancó incluso con una imagen extraña: el inicio se retrasó por un problema con el VAR, según recogió Estadio Deportivo en su directo del encuentro. Una vez comenzó a rodar el balón, el Sevilla intentó llevar el peso del choque, pero volvió a mostrar dudas, pérdidas y una falta de claridad que mantuvo vivo al Espanyol durante toda la primera mitad.
El conjunto catalán avisó con presión alta y con varias acciones peligrosas, mientras el Sevilla buscaba generar por banda izquierda. Sin embargo, el equipo nervionense no terminó de encontrar continuidad ni profundidad suficiente. La primera parte se marchó sin goles y con la sensación de que el partido pesaba demasiado para dos equipos metidos en una zona incómoda de la clasificación.
Dolan silenció el Sánchez-Pizjuán
La segunda parte comenzó con más movimiento. Luis García Plaza dio entrada a Alexis Sánchez por Isaac Romero, y el chileno llegó a participar en una acción que acabó en gol, aunque el tanto fue anulado por fuera de juego previo de Rubén Vargas. El Sevilla amagaba con reaccionar, pero fue el Espanyol quien golpeó primero.
En el minuto 56, Tyrhys Dolan aprovechó una jugada con varios rechaces dentro del área para hacer el 0-1. El tanto dejó helado al Sánchez-Pizjuán. El Sevilla estaba obligado a remar contra el marcador en una tarde marcada por la tensión y por la necesidad urgente de sumar.
El equipo local quedó tocado. García Plaza movió el banquillo, buscó soluciones y terminó dando entrada a Akor Adams en el tramo final. La sensación era de bloqueo, pero el Sevilla encontró aire donde tantas veces lo ha encontrado en los momentos difíciles: en su gente y en su cantera.
Castrín abrió el camino de la remontada
Cuando el partido empezaba a escaparse, apareció Andrés Castrín. El canterano se incorporó al ataque y en el minuto 82 soltó un potente disparo que superó a Dmitrovic para poner el 1-1. Nervión explotó. El gol devolvió la fe a un Sevilla que hasta ese momento había jugado más con angustia que con fútbol.
El empate cambió por completo el ánimo del encuentro. El Sevilla empezó a creer, el Espanyol dio un paso atrás y el Sánchez-Pizjuán empujó como en una final. La remontada ya no parecía imposible.
Y entonces llegó el momento decisivo. En el 90+1, Alexis Sánchez dejó el balón en la frontal para Akor Adams, y el delantero conectó un disparo potente para hacer el 2-1. El estadio se vino abajo. El Sevilla pasaba del drama a la euforia en apenas unos minutos.
Tres puntos que dan vida al Sevilla
La victoria no cierra matemáticamente la permanencia, pero sí supone un paso enorme para el equipo de Luis García Plaza. Según Diario de Sevilla, el Sevilla sigue dependiendo de sí mismo para continuar un año más en Primera División, y tras derrotar al Espanyol redujo de forma importante sus opciones de descenso.
El calendario todavía aprieta. Al Sevilla le quedan tres partidos: visita al Villarreal, recibirá al Real Madrid en el Sánchez-Pizjuán y cerrará el campeonato ante el Celta de Vigo en Balaídos. Pero el triunfo ante el Espanyol deja al equipo con otra cara, con aire y con una certeza: Nervión sigue siendo capaz de levantar partidos que parecían perdidos.
No fue una tarde brillante. Fue una tarde de sufrimiento, de nervios y de supervivencia. Pero en este tramo de temporada, lo importante era ganar. Y el Sevilla ganó. Con Castrín, con Akor Adams y con un Sánchez-Pizjuán que volvió a creer cuando más falta hacía.
