El Real Betis dejó escapar una victoria que tenía muy encarrilada en Anoeta. El conjunto de Manuel Pellegrini empató 2-2 ante la Real Sociedad en un partido que llegó a dominar por 0-2, pero que terminó convertido en una montaña rusa en el tramo final. Los goles de Antony y Abde parecían acercar al equipo verdiblanco a un triunfo de enorme valor, pero la Real reaccionó con tantos de Óskarsson y Oyarzabal, este último de penalti en el descuento.
El Betis golpeó primero en una acción de calidad de Antony. El brasileño recibió en la zona derecha del ataque, se perfiló hacia dentro y soltó un disparo cruzado que superó a Remiro para poner el 0-1 en el minuto 39. Fue uno de esos goles que cambian el ánimo de un partido igualado y que dieron al equipo verdiblanco una ventaja importante antes del descanso.
Nada más comenzar la segunda mitad, el Betis volvió a castigar. Abde firmó el 0-2 en el minuto 46 con una acción individual de enorme calidad, marchándose por banda y encontrando portería casi sin ángulo. El tanto parecía dejar el encuentro muy de cara para los de Pellegrini, que tenían el marcador, los espacios y el contexto competitivo a su favor.
El Betis no supo cerrar el partido
La Real Sociedad, sin embargo, no se rindió. El equipo donostiarra empezó a acumular llegadas, empujó al Betis hacia atrás y encontró premio en el minuto 79, cuando Óskarsson recortó diferencias para poner el 1-2. A partir de ahí, el partido entró en una fase de máxima tensión, con el Betis más pendiente de resistir que de volver a mandar con balón.
El golpe definitivo llegó en el descuento. Una acción dentro del área acabó con penalti favorable a la Real Sociedad por mano de Aitor Ruibal. Oyarzabal no perdonó desde los once metros y estableció el 2-2 en el minuto 91, dejando al Betis sin dos puntos que podían haber sido fundamentales en su pelea europea.
Álvaro Valles evitó un castigo mayor
El empate incluso pudo convertirse en derrota para el Betis. En el añadido, Álvaro Valles apareció con una parada decisiva para evitar el 3-2, en una acción que terminó de reflejar el sufrimiento verdiblanco en los últimos minutos. También Aitor Ruibal vio la segunda amarilla en el 90+5, dejando al equipo con uno menos en el cierre del encuentro.
El punto permite al Betis seguir sumando, pero deja una sensación amarga. El equipo verdiblanco tuvo el partido en la mano, llegó a mandar por dos goles y acabó pidiendo la hora en Anoeta. Una noche de mucho fútbol, de pegada arriba y de desconexión final atrás, que obliga a los de Pellegrini a mirar de nuevo esos minutos en los que se escapó una victoria que parecía prácticamente hecha.
IMAGEN: Real Betis Balompié
