La explanada de Cuelgamuros ha acogido una concentración ciudadana en defensa de la Cruz del Valle de los Caídos y de los símbolos cristianos, en una jornada marcada por la presencia de numerosos asistentes y por el mensaje de rechazo a los planes del Gobierno sobre el recinto.
La protesta, difundida en redes sociales bajo el lema “El Valle no se toca”, llega después del inicio de los sondeos en Cuelgamuros durante esta semana, unos trabajos que han provocado una fuerte reacción entre colectivos y ciudadanos contrarios a cualquier intervención que pueda alterar el significado histórico, religioso y simbólico del lugar. Según informó La Razón, esta mañana se registraron largas colas de vehículos en los accesos al recinto y se amplió el horario de entrada antes de la misa.
La sociedad civil responde en Cuelgamuros
La concentración ha reunido a ciudadanos que han querido expresar públicamente su oposición a lo que consideran un ataque contra la fe, la historia y las raíces cristianas de España. Entre los mensajes difundidos durante la jornada, se ha insistido en la defensa de la Cruz y en la necesidad de preservar el Valle frente a las decisiones impulsadas desde el Gobierno.
Hazte Oír también ha difundido imágenes y mensajes de apoyo a la movilización, enmarcando la jornada en el día del Inmaculado Corazón de María y denunciando que el PSOE pretende “borrar nuestra historia y nuestras raíces”. La consigna compartida por los asistentes ha sido clara: “Ni un paso atrás”.
Presencia de jóvenes en defensa de la Cruz
Uno de los aspectos más destacados de la jornada ha sido la presencia de jóvenes en la concentración. En redes sociales se ha subrayado esa imagen como una señal de continuidad y esperanza en la defensa de la Cruz del Valle de los Caídos.
Mensajes como “la juventud toma la vanguardia en defensa de la Cruz” han acompañado a los vídeos difundidos desde Cuelgamuros, donde se ha querido trasladar la idea de que la defensa de los símbolos religiosos no pertenece solo al pasado, sino también a nuevas generaciones que reclaman respeto a la memoria, a la fe y al patrimonio espiritual de España.
La Abadía se desmarca de la convocatoria
La comunidad benedictina de Cuelgamuros se ha desmarcado de la concentración. Según recoge La Razón, la Abadía explicó en un comunicado que la Basílica y los espacios vinculados a la actividad religiosa son lugares de culto y oración, y que no corresponde a la comunidad monástica promover, respaldar o autorizar actos de carácter político o ideológico en ese ámbito.
Los benedictinos también defendieron que los fieles acuden habitualmente al Valle para participar en celebraciones litúrgicas y actos de piedad en un clima de respeto, recogimiento, silencio y oración, reclamando que la libertad religiosa y de culto sea preservada.
Un debate que vuelve al centro de la actualidad
La concentración se produce en un momento de especial tensión en torno al futuro de Cuelgamuros. Los trabajos iniciados esta semana y el debate sobre el significado del Valle han reactivado una polémica que va más allá de la política y que toca elementos históricos, religiosos y culturales.
Para los asistentes, la Cruz del Valle de los Caídos representa un símbolo cristiano que debe ser respetado. Para el Gobierno, las actuaciones se enmarcan dentro de sus políticas de memoria democrática. Sin embargo, la respuesta ciudadana de esta jornada evidencia que una parte de la sociedad considera que cualquier intervención sobre el recinto supone una línea roja.
La imagen de la concentración en Cuelgamuros deja un mensaje de fondo: la defensa de la Cruz y de los símbolos cristianos vuelve a movilizar a la sociedad civil. Y lo hace con una consigna que ha marcado toda la jornada: “El Valle no se toca”.
